Internacionalización educativa: qué puede aprender Paraguay de Australia

Internacionalización educativa: qué puede aprender Paraguay de Australia

Históricamente, la economía paraguaya ha cabalgado sobre sus commodities: soja, carne y energía. Sin embargo, en base a la experiencia que adquirí en el “Programa Nacional de Becas Carlos Antonio López” (BECAL), considero que existe una "exportación invisible" que crece con fuerza en nuestras ciudades fronterizas y en la capital: la educación terciaria. Si Paraguay aspira a diversificar su matriz productiva, es hora de replicar la estrategia de Australia, un país que convirtió sus aulas en una de sus mayores fuentes de divisas.

Australia no solo exporta minerales; su sistema educativo es un motor económico fundamental. Según datos de la oficina de estadísticas de dicho país (ABS), la educación internacional representó entre el 2024/2025 una inyección de aproximadamente 53.600 millones de dólares australianos (unos 37.700 millones de dólares americanos) a su economía.

Este sector se posiciona como su cuarta mayor exportación, por encima de productos tradicionales. No se trata solo de matrículas: el gasto se ramifica en vivienda, consumo masivo, transporte y turismo. Se estima que, por cada dólar invertido en cuotas universitarias, el estudiante extranjero gasta una cantidad equivalente en la economía local, dinamizando sectores comerciales enteros.

Paraguay ya tiene el "viento a favor". Actualmente, se estima que más de 40.000 estudiantes brasileños cursan carreras de grado en nuestro país, atraídos por la competitividad de los costos y la cercanía geográfica. Ciudades como Pedro Juan Caballero, Ciudad del Este y Asunción ya experimentan este fenómeno, donde la demanda de alquileres y servicios ha transformado el tejido urbano.

Sin embargo, para pasar de una "llegada orgánica" a una estrategia de Estado, Paraguay debe dar el salto hacia la calidad acreditada. El modelo australiano no se basa solo en ser barato, sino en ofrecer una experiencia de vida y excelencia académica.

¿Entonces qué nos falta? Para consolidar este "hub regional”, Paraguay necesita:

Seguridad Jurídica y Académica: fortalecer los procesos de acreditación (ANEAES) para que los títulos sean incuestionables internacionalmente.

Infraestructura y Servicios: facilitar trámites migratorios y mejorar la infraestructura urbana para el residente temporal.

Visión de Exportación: entender que cada estudiante extranjero es un "consumidor intensivo" que ingresa divisas genuinas al país.

La oportunidad está servida. Si logramos estructurar este sector bajo un modelo de calidad, Paraguay dejará de ser solo un destino de paso para convertirse en el epicentro del talento regional. La educación no es solo un derecho; en el siglo XXI, es una de las industrias más rentables y sostenibles que una nación puede desarrollar.

Mario Aníbal Romero Lévera, Socio ADEC

Publicado el 04 de Abril de 2026 Diario ABC Color, sección Economía

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