Empresa Familiar. El Protocolo Empresarial
Empresa
Familiar. El Protocolo Empresarial
La economía
paraguaya está sustentada principalmente por un elevado número de empresas
familiares de distintos tamaños, rubros, facturación, etc..., pero todas estas
organizaciones familiares tienen una característica en común: para garantizar
su existencia a largo plazo es de suma importancia la puesta en vigencia de un
protocolo familiar que regule todos los desacuerdos e interacciones originadas
en el seno de la empresa y/o familia.
La causa
principal de las tensiones familiares producidas en los ámbitos, familia y
empresa, es el solapamiento de roles entre los miembros de la familia y
colaboradores de la empresa, es decir, el dueño asume al mismo tiempo la
función de jefe y padre, el hijo está asumiendo simultáneamente las funciones
de gerente administrativo, (por ejemplo), e hijo, la hermana, la de hija
y comercial, etc.... Por lo tanto, la zona de conflicto generada por dicho solapamiento
tiene que reducirse al máximo. Personalmente considero fundamental un mínimo de
solapamiento para ambos ámbitos, familia y empresa. De esta manera, la contraposición
de valores generada en el marco empresa y familia desaparecerá tomando la
familia una estructura centrada a las emociones y relaciones personales entre
sus miembros desde un punto de vista afectivo, igualitario y compuesto de
relaciones informales; y la empresa como un órgano con una estructura centrada
en el logro de resultados y relaciones profesionales que se potenciarán y
reforzarán por causas objetivas de productividad, eficacia y rendimiento.
El protocolo
familiar no es más que unas reglas de convivencia de carácter formal que
acuerdan y firman TODOS los integrantes de la familia directa al fundador, con
el objeto de proteger a la empresa contra posibles situaciones problemáticas de
relevancia que puedan generarse y ponerla en peligro en un futuro. Sin un
protocolo, el empresario fundador pondrá en grave peligro la supervivencia de
la empresa al no haber unas directrices escritas de como proceder ante
situaciones de gran relevancia para la supervivencia de la misma.
Como dijeron Aronoff y Ward, 1991, "los tres problemas más
importantes a los que se enfrenta una empresa familiar son: la sucesión, la
sucesión... y la sucesión". Por tanto, considero que el pilar básico para
preparar dicha etapa de forma exitosa, y así prolongar la vida de la empresa de
marera ilimitada, favoreciendo y permitiendo el cambio generacional, es
desarrollar unos estatutos familiares, protocolo familiar, que permitan
a la familia a manejarse en situaciones relevantes relativas con la gestión
empresarial, tales como: órganos de gobierno, reglas y condiciones de
incorporación a la organización familiar, política a seguir en materia de
remuneración y propiedad, política testamentaria, conducta organizacional y
social, entre otros.
Finalmente se puede concluir que el protocolo familiar es clave
para el futuro exitoso de la empresa familiar, pero para su implementación debe
existir un nivel de madurez que permita su correcto desarrollo a lo largo de
toda la organización y sobre todo el ápice estratégico.
Mario Aníbal
Romero Lévera
Socio ADEC
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