“La libre competencia y su importancia social en Paraguay”
“La libre competencia y
su importancia social en Paraguay”
La competencia
como principio rector de una economía de mercado es un elemento central no
solamente para el desarrollo económico de un país sino también a nivel social al
permitir el desarrollo de las libertades básicas individuales, entre las
cuales, la primera y más importante en un sistema capitalista, el ejercicio de
la libre empresa. En economía, el libre funcionamiento de los mercados es la
mejor forma de asignar bienes y servicios entre los componentes de una
comunidad; de lograr que un bien o servicio sea producido con eficiencia y al
menor costo posible. La competencia en los mercados incentiva la innovación de
las empresas tanto en sus técnicas y procesos de producción como en el desarrollo
de nuevos productos y por ende, se incrementan las opciones para los
consumidores. Resultado: el bienestar económico de la sociedad es maximizado
mejorando el bienestar social.
La existencia
de prácticas monopólicas como: la predación y discriminación de precios, la
división de mercados para mantener el poder en un mercado o zona, control la
información relevante para otras compañías o incluso para los mismos
consumidores, colusión entre productores, concentraciones y fusiones que
perjudican el proceso de la libre competencia.
Por más que en
una situación de competencia perfecta cada compañía decide su comportamiento
con el objeto de maximizar sus beneficios, para las compañias, es fácil, en
general, concretar acuerdos, que si se cumplen, permiten que todas las
compañias incrementen sus beneficios (casi siempre en detrimento del
consumidor). Y como estas organizaciones se dan cuenta de que sus utilidades
podrían incrementar de esa forma, es lógico que busquen hacer acuerdos entre sí
para aumentar su poder de mercado. A estos acuerdos entre compañias con el fin
de aumentar su participación en el mercado, disminuyendo, en consecuencia, la
competencia se les llama cártel o colusión.
Es importante
aclarar que no está mal visto que una compañía, a través de su gestión
eficiente, logre mejores resultados que otras en un mercado de libre
competencia. Lo que sí está mal que es una compañía utilice su poder de mercado
para aplicar prácticas anticompetitivas en pos de sus objetivos particulares
(beneficios) y en detrimento del bienestar social.
Es así como
surge la necesidad de regular estas práctivas nocivas para la libre
compentencia, a través de la Comisión Nacional de la Competencia (CONACOM),
organismo que basado en la Ley de la Competencia 4956/2013 cumplirá un papel
fundamental para lograr defender y promover la libre compentencia en los
mercados, y a su vez fomentar la eficiencia y el bienestar de la población.
¿Pero qué tan
capacitados están los responsables de las instituciones afectadas por la Ley de
la Competencia en Paraguay?
A través de la
implementación de la Ley de la Competencia en Paraguay el accionar de las
empresas cambiará definitivamente, sobre todas aquellas que tengan una posición
de dominio bien definida. Los departamentos jurídicos, comerciales y el mismo
ápice estretégico de las compañías, públicas y privadas, debe conocer las
implicancias de esta ley, y sobre todo, manejar muy bien el decreto que
reglamenta la misma (Decreto 1490 del 14 de Abril de 2014).
En el mundo
existen varios casos de compañias que dejaron de operar o sufrieron las
consecuencias de sanciones severas. Aunque vale la pena aclarar que el espíritu
de la Ley 4956/13 no es de perjudicar a las empresas ni mucho menos cerrarlas,
sino el de atacar todas aquellas prácticas anticompetitivas que afecten
negativamente el bienestar de la población e impidan que productores,
distribuidores, representantes y agentes ofrezcan sus productos y servicios con
mayor eficiencia a la población.
Mario
Aníbal Romero Lévera
Socio
ADEC
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